¿Qué factores determinan el precio de la energía en España?

torre eléctrica en un campo verde - precio de la energía
Ignacio Romero, Data Scientist en Cuerva
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El precio de la energía es uno de los indicadores que más afecta a la gestión económica de cualquier empresa o instalación industrial. Entender por qué varía, cómo se forma y qué herramientas existen para gestionarlo mejor es el punto de partida para tomar decisiones más informadas sobre el suministro energético.

Si alguna vez te has preguntado por qué tu factura cambia de un mes a otro sin que hayas modificado tu consumo, la respuesta no es sencilla, pero sí explicable. Detrás del precio final de la energía hay un sistema con múltiples capas: un mercado eléctrico mayorista que opera hora a hora, costes regulados que poco tienen que ver con el mercado e impuestos que se suman al resultado. En este artículo explicamos cómo funciona ese engranaje.

Tabla de contenidos

  • ¿Cómo se forma el precio de la energía eléctrica?
  • ¿Qué factores externos influyen en su variación?
  • ¿Cuáles son las diferencias entre el mercado regulado y el libre?
  • ¿Cómo pueden las empresas reducir el impacto del precio de la energía?
  • ¿Qué perspectivas tiene el precio de la energía en los próximos años?
  • Preguntas frecuentes

¿Cómo se forma el precio de la energía eléctrica?

El precio de la energía eléctrica no lo fija ningún organismo de forma arbitraria. Se determina a través del mercado eléctrico mayorista, donde la oferta y la demanda se cruzan cada cuarto de hora del día, y el resultado de ese cruce es el punto de partida de lo que aparece en la factura. Según el informe anual de Red Eléctrica de España (REE), el precio medio del mercado diario en España puede oscilar entre los 20 y los 200 €/MWh dependiendo de las condiciones de generación y demanda.

¿Qué papel juega el mercado mayorista en el precio final?

El mercado mayorista, conocido como pool eléctrico, es la plataforma donde los productores de energía ofrecen su electricidad y los comercializadores la compran. Gestionado por OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía), se organiza en subastas cuartohorarias en las que el precio de cierre lo fija la tecnología de generación más cara necesaria para cubrir la demanda de ese momento: ese mecanismo se denomina precio marginal.

En la práctica, esto significa que cuando la demanda es alta y la generación renovable disponible es limitada, las centrales de gas o de ciclo combinado son las que acaban marcando el precio para toda la energía contratada en ese cuarto de hora. Esto ocurre aunque una parte importante de la electricidad ya se haya generado con fuentes de coste variable casi nulo, como la solar o la eólica.

Este sistema tiene una consecuencia directa: la variabilidad puede ser muy pronunciada. Según datos históricos de OMIE, un día con alta producción fotovoltaica puede cerrar con precios por debajo de los 30 €/MWh —e incluso con precio medio 0 o muy cercano—, mientras que una noche fría de invierno sin viento puede superar los 200 €/MWh. Esa oscilación se traslada con mayor o menor intensidad a la factura, dependiendo del tipo de contrato de suministro que se tenga.

¿Qué componentes tiene la factura de electricidad?

La factura no recoge únicamente el coste del mercado mayorista. Está compuesta por varias partidas que conviene distinguir. De acuerdo con los datos de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC), los costes regulados —peajes, cargos e impuestos— pueden representar entre el 40 % y el 60 % del total de la factura:

  • Término de energía: refleja el coste de los kWh consumidos, vinculado en mayor o menor medida al precio del pool eléctrico.

  • Término de potencia: cargo fijo por tener contratada una determinada capacidad máxima de consumo, independientemente de cuánto se consuma.
  • Peajes de acceso: financian el transporte y la distribución de la electricidad a través de las redes de alta y baja tensión. Los fija la CNMC.
  • Cargos del sistema: cubren costes como las primas históricas a las renovables o el déficit tarifario acumulado.
  • Impuestos: el impuesto especial sobre la electricidad y el IVA completan el desglose de la factura.

Su evolución depende de decisiones políticas y regulatorias, no de la dinámica del mercado mayorista. Esto explica que, aunque el precio de la energía en el pool descienda, la factura no siempre refleje esa reducción de forma proporcional.

¿Qué factores externos influyen en la variación del precio de la energía?

El precio de la energía eléctrica está conectado a variables económicas, climáticas y geopolíticas que pueden provocar oscilaciones significativas en cuestión de días. Identificar esos factores ayuda a anticipar tendencias y a tomar decisiones de contratación más fundamentadas.

¿Cómo influye la generación renovable en el precio?

Las fuentes renovables tienen un impacto cada vez más relevante sobre el precio del pool eléctrico. Cuando la producción solar o eólica es alta, el precio tiende a bajar, porque estas tecnologías tienen un coste variable cercano a cero y desplazan a las fuentes más caras en la curva de oferta del mercado eléctrico mayorista.

España tiene una de las matrices de generación con mayor penetración renovable de Europa occidental. Según el informe del sistema eléctrico español de Red Eléctrica de España, en 2023 las energías renovables cubrieron el 50,3 % de la demanda eléctrica peninsular. En días con alta radiación y buenos vientos, el precio horario puede situarse en niveles mínimos o incluso negativos en algunas franjas. Esto beneficia a los consumidores con contratos indexados durante esas horas, pero también exige una gestión más activa de la demanda.

El crecimiento de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico en empresas e industrias contribuye a reducir la dependencia del mercado durante las horas de mayor producción solar. Cuando una empresa genera su propia electricidad en las horas centrales del día, que suelen coincidir con las de mayor precio, reduce su consumo neto de red y, por tanto, el impacto directo de la volatilidad del pool en su factura.

¿Por qué el precio del gas natural afecta a la electricidad?

El gas natural juega un papel central en la formación del precio de la energía eléctrica, aunque muchas empresas no lo relacionen directamente. Las centrales de ciclo combinado son habitualmente las que fijan el precio marginal del pool en horas de demanda alta o baja generación renovable.

Cuando el precio del gas sube en los mercados internacionales, el precio de la electricidad también se encarece. El TTF holandés, principal referencia del gas natural en Europa, actúa como termómetro para todo el continente. Las tensiones geopolíticas de 2021-2023 mostraron con claridad esta dependencia: según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el precio del gas en Europa llegó a multiplicarse por diez en ese periodo, arrastrando consigo el coste de la electricidad.

Esta correlación ha reforzado el debate sobre la necesidad de acelerar la transición energética hacia un sistema con menor presencia de combustibles fósiles. Un sistema con mayor proporción de renovables reduce la exposición a los vaivenes de los mercados internacionales de gas, aunque requiere soluciones complementarias de almacenamiento y flexibilidad para mantener la estabilidad de la red eléctrica.

¿Cuáles son las diferencias entre el mercado regulado y el mercado libre?

En España existen dos modalidades principales para contratar el suministro eléctrico: el mercado regulado y el mercado libre. Conocer las diferencias es clave para elegir la opción más adecuada según el perfil de consumo de cada organización y gestionar mejor el precio de la energía.

El mercado regulado se articula a través del PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), una tarifa establecida por el Gobierno cuyo precio se actualiza de forma horaria —con desglose intrahorario— en función tanto del resultado del mercado mayorista (pool) como de los precios de los mercados de futuros de la electricidad, ya que una parte del suministro se cubre mediante compras realizadas con anterioridad en dichos mercados (como OMIP). Está disponible para consumidores con una potencia contratada inferior a 10 kW. Su principal característica es que traslada al consumidor la variabilidad de los mercados eléctricos, tanto en el corto plazo como en el componente de cobertura a plazo, sin mecanismos de estabilización adicionales. En consecuencia, la previsibilidad presupuestaria es, en este caso, muy reducida.

El mercado libre permite negociar con las comercializadoras las condiciones del contrato: precio fijo durante un periodo determinado, precio indexado al pool con o sin cobertura, o fórmulas mixtas. Esta modalidad ofrece más herramientas para gestionar el riesgo económico, aunque exige mayor atención y, habitualmente, asesoramiento especializado para aprovechar sus ventajas.

Para empresas con consumos relevantes, las opciones que ofrece el mercado libre son:

  • Contratos a precio fijo que garantizan estabilidad durante el periodo contratado, especialmente útiles cuando los precios del mercado se prevén al alza.
  • Contratos indexados al pool, más convenientes en periodos de precios bajos o cuando el consumo puede adaptarse a las franjas horarias más económicas.
  • Contratos con coberturas parciales que combinan un tramo fijo con otro variable, reduciendo la exposición sin renunciar a posibles bajadas del mercado.
  • Acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPA), que permiten fijar un precio con un generador renovable durante varios años. En 2022, España firmó el mayor número de contratos PPA de toda Europa —31 contratos por 3,2 GW de capacidad renovable, según datos del informe European PPA Market Outlook 2023 de Pexapark—, lo que da idea de su creciente relevancia.

¿Cómo pueden las empresas reducir el impacto del precio de la energía?

Reducir la exposición a la volatilidad del precio de la energía no depende únicamente del tipo de contrato. Hay palancas técnicas que actúan sobre la demanda y que ofrecen resultados estructurales y duraderos.

¿Qué es la eficiencia energética y por qué es la medida más sólida?

La eficiencia energética consiste en obtener el mismo nivel de actividad con un menor consumo. Es la herramienta más robusta frente a la volatilidad, porque reduce directamente la cantidad de energía que hay que comprar al mercado, independientemente de cómo evolucione su precio. Según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), las empresas que implementan planes de eficiencia pueden reducir su consumo entre un 10 % y un 30 % en función del sector y del punto de partida.

Una auditoría energética permite identificar los puntos donde una instalación está perdiendo energía de forma innecesaria: motores sobredimensionados, sistemas de climatización mal regulados, iluminación de baja eficiencia o procesos industriales con picos evitables. Cada mejora en eficiencia genera un ahorro que se mantiene en el tiempo, con independencia de las condiciones del mercado.

La digitalización energética amplía esta capacidad. Los sistemas de gestión de la energía (SGEn/EMS), combinados con sensores IoT, contadores inteligentes y análisis de datos en tiempo real, permiten detectar ineficiencias con una precisión que antes no era posible. Su implementación permite reducir el consumo de forma continua y automatizada, sin depender de intervenciones manuales constantes.

¿El autoconsumo fotovoltaico es una opción viable para las empresas?

Sí, y con retornos medibles. El autoconsumo fotovoltaico ha consolidado su viabilidad económica: según el IDAE, los plazos de amortización para instalaciones en empresas se sitúan habitualmente entre los 4 y los 8 años, en función de la potencia instalada, el perfil de consumo y las horas de sol de la ubicación.

El principio es directo: una empresa que genera su propia electricidad durante el día reduce su dependencia del precio de la energía en el mercado eléctrico en las horas de mayor producción solar, que suelen coincidir con las franjas de precio más elevado -entre las 14:00 y 15:00 y las 20:00 y 22:00 horas-. Esto no solo reduce la factura directa, sino que disminuye la exposición a los picos del pool eléctrico.

Cuando la producción supera el consumo instantáneo, la energía sobrante puede verterse a la red a cambio de una compensación económica, o almacenarse en baterías para utilizarla en horas nocturnas o de mayor demanda. Las opciones principales son:

  • Instalación individual con o sin almacenamiento, para empresas con superficie disponible en cubierta o suelo. Es la opción con mayor autonomía y control sobre la generación propia.
  • Comunidad energética con otros consumidores del entorno, útil cuando el espacio propio es limitado, pero hay posibilidad de compartir una instalación colectiva.
  • PPA (Power Purchase Agreement) con un generador externo, que permite acceder a energía renovable a precio fijo sin necesidad de instalar infraestructura propia.

¿Qué perspectivas tiene el precio de la energía en los próximos años?

La evolución del precio de la energía estará condicionada por factores que ya están en marcha y cuyos efectos se irán intensificando a lo largo de esta década. Dos grandes fuerzas actúan en sentido contrario: el aumento de renovables presiona a la baja, mientras que la creciente electrificación de la economía presiona al alza.

Por un lado, la descarbonización del sistema eléctrico seguirá avanzando. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030 fija el objetivo de que las energías renovables cubran el 81 % de la generación eléctrica en 2030 frente al 50,3 % de 2023. Este aumento de capacidad renovable debería traducirse en más horas con precios del pool en niveles bajos y en una menor dependencia del gas para fijar el precio marginal.

Por otro lado, la electrificación creciente de la economía con vehículos eléctricos, bombas de calor, procesos industriales descarbonizados, etc. Incrementará la demanda de electricidad de forma sostenida. La Agencia Internacional de la Energía estima que la demanda eléctrica global podría crecer un 50 % de aquí a 2050. En España, REE prevé que la demanda peninsular crezca entre un 1,5 % y un 2 % anual hasta 2030, según su Planificación de la Red publicada en 2023.

Si la oferta renovable no crece al mismo ritmo que la demanda, pueden producirse tensiones en el mercado que se traduzcan en precios más elevados en determinadas franjas. El almacenamiento con baterías, la gestión activa de la demanda y el desarrollo de las comunidades energéticas son las palancas que, a medio plazo, contribuirán a equilibrar ese escenario.

Las tendencias energéticas para los próximos años apuntan precisamente en esa dirección. Mayor descentralización, digitalización avanzada de la red y un papel cada vez más protagonista del prosumidor: empresas e instalaciones que generan y consumen su propia electricidad en el sistema eléctrico. Las organizaciones que hayan invertido en eficiencia, autoconsumo y digitalización de sus instalaciones estarán mejor posicionadas para afrontar la volatilidad que venga.

La energía no tiene que ser una incógnita en tu balance

El precio de la energía en España es el resultado de un sistema complejo donde confluyen el mercado eléctrico mayorista, los costes regulados, la climatología, los precios internacionales del gas y las decisiones de política energética. Comprender cómo funciona ese sistema no es un ejercicio teórico: es información útil para tomar mejores decisiones de contratación, gestión del consumo e inversión en soluciones de eficiencia energética, autoconsumo fotovoltaico o PPA.

Las empresas que combinan una estrategia de contratación bien definida con medidas de eficiencia y generación propia están mejor posicionadas para gestionar los costes energéticos con independencia de cómo evolucione el mercado. Si tienes dudas sobre cómo aplicar alguna de estas palancas en tu instalación, comparte tu caso en los comentarios o ponte en contacto con nuestro equipo.

Preguntas frecuentes sobre el precio de la energía

¿Qué es el precio marginal y por qué determina el coste de toda la electricidad?

El precio marginal es el coste de la última unidad de energía necesaria para cubrir la demanda en cada hora del mercado eléctrico. En el sistema actual, esa unidad más cara fija el precio para toda la electricidad contratada en esa franja, independientemente del coste de generación de las fuentes más baratas como la solar o la eólica.

¿Cuándo conviene más un contrato de precio fijo frente a uno indexado?

Depende del contexto del mercado y del perfil de consumo. Un precio fijo aporta estabilidad en periodos de alta volatilidad o cuando los precios se prevén al alza. Un contrato indexado puede ser más económico en periodos de precios bajos o cuando la empresa puede desplazar parte de su consumo a horas más baratas. Lo más recomendable es analizar ambas opciones con datos reales de consumo histórico.

¿Qué son los peajes de acceso y quién los establece?

Son cargos regulados que financian el transporte y la distribución de la electricidad a través de las redes. Los fija la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) y se revisan periódicamente. No dependen del precio del mercado mayorista, sino de las inversiones planificadas en infraestructura de red. La última revisión entró en vigor el 1 de enero de 2024.

¿Qué es un PPA y para qué tipo de empresa tiene sentido?

Un PPA (Power Purchase Agreement) es un contrato de compra de energía a largo plazo firmado directamente con un generador renovable. Permite fijar un precio estable durante varios años, sin necesidad de instalar infraestructura propia. Es especialmente adecuado para empresas con consumos elevados que buscan certidumbre en los costes energéticos y quieren acreditar el origen renovable de su suministro. Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre qué es un PPA y cómo funciona.

¿Puede una empresa recuperar la energía sobrante de su instalación fotovoltaica?

Sí. Cuando la producción de una instalación de autoconsumo supera el consumo instantáneo, la energía sobrante puede verterse a la red a cambio de una compensación económica que se descuenta en la factura. Este mecanismo, regulado en España desde el Real Decreto 244/2019, se denomina compensación simplificada y está disponible para instalaciones de hasta 100 kW de potencia.

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Sobre el autor

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